
Como bien decía Jordi Bianciotto en su crónica del concierto en El Periódico, no es fácil ser fan de Tindersticks. De hecho, no lo ha sido nunca, pero mucho menos ahora, tras cinco años llenos de titubeos para la banda de Stuart Staples. Los de Nottingham regresaban a Barcelona nueve meses después de su discreto paso por el Primavera Sound, festival en que por motivos varios (recinto, horario, su estilo sobrio y sosegado…) nos dejaron un regusto agridulce. Esta vez volvían para (re)presentarnos su más que notable The Hungry Saw, y a buena fe que aprobaron la reválida. Leer el resto de esta entrada »
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